Al entrar en D.O Bilbao, el cliente recibe la calidez del local, con su elegante decoración. Sus casi 250 metros cuadrados proponen tres espacios diferentes.

La bienvenida está marcada por la mesas altas y los taburetes, desde donde se puede ver la calle gracias a sus grandes ventanales.

Abriéndose paso unos sillones y mesas bajas se sitúan como el lugar perfecto para disfrutar de una buena copa rodeado de amigos.

Y para los más tradicionales hay un elegante comedor más clásico en el que degustar una agradable comida o cena.

No queremos que sea obligatorio sentarse. Hablamos de tener diferentes opciones.